Felipe Calderón, presuntamente aconsejado por sus “conciencias” los españoles-mexicanos de derecha Antonio Solá y Juan Camilo Mouriño , se ha erigido en Generalísimo de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos Mexicanos para combatir la narcoviolencia. Con objeto de ejercer el mando directo, por decreto creó un especial “Cuerpo de Fuerzas de Apoyo Federal, que debe existir bajo las órdenes del Presidente de la República” . Esas Fuerzas sólo recibirán órdenes del Generalísimo Calderón. . Antes que él , los únicos presidentes que se agenciaron dicho mando directo sobre la Fuerzas Armadas fueron los egregios patriotas Miguel Miramón (durante la Guerra de Reforma) y el general más vendepatrias que registre la Historia mundial , el general Antonio López de Santa Anna (durante la invsasión de sus amigos gringos en 1847) . En el siglo XX , sólo se dio el caso de otro general durante la Revolución : Alvaro Obregón. El record del baño de sangre que se da actualmente en México y que todos los días cobra decenas de vidas obliga , a los ciudadanos a cuestionarse : ¿Servirá para algo? Para militarizar al país ¿ No hubiera tenido Calderón que recurrir a un referendum como quería hacerlo para la despenalización del aborto ? ¿ Obedece Calderón a un Plan Méxiico como Uribe al Plan Colombia? Busquemos algo de luz en hechos bien conocidos antes de responder esas preguntas, pues sin información no se vale establecer juicios: Sabido es que las guerras son los mejores negocios de Estados Unidos.
Sabido es que sus países aliados-esclavos tienen que entrarle a las que ellos organizan o si no, les aplican graves sanciones . sabido es que cuando un gobernante es débil nada mejor que una guerra para producirle poder, prestigio, admiración, solidaridad , control y los más efusivos aplausos. ( Véase George W Bush 2001) Sabido es que mientras mayor es el baño de sangre mejor pueden ocultarse otros temibles problemas que pueda enfrentar en ese momento un país y que los gobernantes no quieren o no pueden solucionar. Por ello muchos pensadores de diversas corrientes ideológicas se opusieron y se oponen a que los países se hundan en inútiles baños de sangre por falsos pretextos . ¿No lo saben los actuales funcionarios panistas en México como el secretario de Gobernación Ramírez Acuña o el Presidente de la Cámara de Diputados que pretenden hacer creer que la despenalización de las drogas es otra jalada del PRD? . No lo sabe el Generalísimo Calderón que con tanta ligereza y desatendiendo (como Bush con Iraq) las opiniones de la ONU , sacó al Ejército a combatir el narco con los terribles y evidentes resultados de un baño de sangre nacional que cada día cobra más vidas mexicanas inocentes o no? ¿no sabe que aumenta al mil por ciento la inseguridad, arruina al turismo y toda suerte de negocios lícitos? Para los mexicanos que no tienen más información del complejísimo problema de las drogas que la que el gobierno espurio _ sí, Marcelo, ¿ya se te olvidó? - y su Televisa les quieren dar, la Caja de Pandora que destapó Mr.Calderón Spot puede tomarse ingenuamente como un acto de valentía, de amor a México y de “ya era hora. Recuerden que también hubo gringos que creyeron que Bush invadía Iraq por mandato de Dios. Recuerden la grotesca imagen de W en 2003 , año en que sus tropas presentaron en vivo al mundo horrorizado escenas del más atroz bombardeo , “ La Barbarie Americana” último modelo y levantó vítores el fantoche presidente W disfrazado de generalísimo , cuando bajó de un helicoptero de su army a un portaviones de su navy. Parecía un niño perverso al que se le cumple el sueño de comandar al ejército más poderoso del planeta, ya que de jóven no quiso ir a Vietnam y usó la influencia y dinero d e su padre para quedarse en casita. Sabido es que los gringos, electores o no de su Hitler, están pagando hoy con lágrimas de sangre , con los miles de vidas de sus compatriotas que Bush les inflige como tributo a “la democracia”.
Sabido es que sus países aliados-esclavos tienen que entrarle a las que ellos organizan o si no, les aplican graves sanciones . sabido es que cuando un gobernante es débil nada mejor que una guerra para producirle poder, prestigio, admiración, solidaridad , control y los más efusivos aplausos. ( Véase George W Bush 2001) Sabido es que mientras mayor es el baño de sangre mejor pueden ocultarse otros temibles problemas que pueda enfrentar en ese momento un país y que los gobernantes no quieren o no pueden solucionar. Por ello muchos pensadores de diversas corrientes ideológicas se opusieron y se oponen a que los países se hundan en inútiles baños de sangre por falsos pretextos . ¿No lo saben los actuales funcionarios panistas en México como el secretario de Gobernación Ramírez Acuña o el Presidente de la Cámara de Diputados que pretenden hacer creer que la despenalización de las drogas es otra jalada del PRD? . No lo sabe el Generalísimo Calderón que con tanta ligereza y desatendiendo (como Bush con Iraq) las opiniones de la ONU , sacó al Ejército a combatir el narco con los terribles y evidentes resultados de un baño de sangre nacional que cada día cobra más vidas mexicanas inocentes o no? ¿no sabe que aumenta al mil por ciento la inseguridad, arruina al turismo y toda suerte de negocios lícitos? Para los mexicanos que no tienen más información del complejísimo problema de las drogas que la que el gobierno espurio _ sí, Marcelo, ¿ya se te olvidó? - y su Televisa les quieren dar, la Caja de Pandora que destapó Mr.Calderón Spot puede tomarse ingenuamente como un acto de valentía, de amor a México y de “ya era hora. Recuerden que también hubo gringos que creyeron que Bush invadía Iraq por mandato de Dios. Recuerden la grotesca imagen de W en 2003 , año en que sus tropas presentaron en vivo al mundo horrorizado escenas del más atroz bombardeo , “ La Barbarie Americana” último modelo y levantó vítores el fantoche presidente W disfrazado de generalísimo , cuando bajó de un helicoptero de su army a un portaviones de su navy. Parecía un niño perverso al que se le cumple el sueño de comandar al ejército más poderoso del planeta, ya que de jóven no quiso ir a Vietnam y usó la influencia y dinero d e su padre para quedarse en casita. Sabido es que los gringos, electores o no de su Hitler, están pagando hoy con lágrimas de sangre , con los miles de vidas de sus compatriotas que Bush les inflige como tributo a “la democracia”.






López Obrador perdió porque no se comprometió a dejar ilesos esos intereses, sostiene entre líneas el licenciado Bautista. Por tanto, hay que aprender de la experiencia: cedamos a esos intereses de manera abierta y formal, incluso como proyecto programático. Entonces ganaremos. “La izquierda debe dejar las estridencias”, sostiene. Y yo, que no puedo dejar mi afición a los diccionarios, leo: “estridencia: violencia de la expresión o de la acción”. Es decir, como se explica en el catecismo, violencia de palabra o de obra (cabría agregar, de omisión). No sólo no hay que actuar: tampoco hay que decir. Sólo de esa forma se puede evitar la estridencia. En otras palabras: la izquierda debe dejar de ser izquierda. Debe dejar de andar de mal portada, pues “hasta los pobres se espantan”.Pero quizás lo más delicado surge cuando dice que es necesario respetar los “poderes fácticos”.¿Qué cosa es eso? Fáctico viene del latín factum, que significa, relativo a hechos, opuesto a teórico o imaginativo (Diccionario de la Real Académica de la Lengua). Un poder teórico, por ejemplo, es el del Instituto Electoral. Un poder imaginativo, el de los que escribimos pensando que eso sirve para algo. Un poder fáctico, en cambio, por definición no es teórico ni imaginativo, incluso no debe ser legal siquiera. Le basta con ser. Un poder fáctico es el de las cúpulas del poder empresarial. Otro poder fáctico es el de los transportistas (y a quien lo dude le bastará con ver los cinco pesos fácticos que de hecho violan la legalidad teórica). Fáctico es, pues, lo de a deveras. El narco es un poder fáctico.
¿Qué le pasó, pues, a Enríque? No atino a responder, porque la experiencia me ha demostrado que en política nunca hay que confiarse en una sola interpretación. Así que me atrevo a plantear tres hipótesis: 1. Bajó la guardia un momento, se desveló el domingo, o le dieron tequila adulterado. 2. Se lo recomendó su asesor de marketing. 3. Le dio por ponerse sincero. Si fue el primer caso, puede ser que el hecho le cueste la candidatura de su partido.
Cristóbal Arias criticó a Bautista en un tono en el que ya ve a su adversario en la lona. Leonel Godoy, más prudente, no logró, sin embargo, esconder su enorme sonrisa de dientes delatores. López Obrador fue el menos estridente. Prefirió llamar a la unidad del partido, ante la amenaza que todos parecen ver, menos el propio PRD estatal, de que el PAN les dé la vuelta en la elección. López Obrador ya sabe que eso no sólo puede pasar, sino que, en efecto, pasa. Si fue el primer caso, tendría que salir urgentemente a trazar precisiones, y ya encarrerado, poner sobre la mesa el tema de los proyectos de gobierno, que todavía podrían llegar a significar algo.
Por ejemplo, podría explicar de qué manera no va a “tocar intereses”, pero al mismo tiempo va a realizar tal y cual proyecto de interés social. (Lo malo de esta opción es que ya nadie cree en las promesas de campaña).Ahora que si Enrique dijo lo que dijo, conducido por su asesor de marketing, quizá el asunto sea completamente distinto. Si medimos el asunto no ideológicamente, sino en puntos de posicionamiento, Enrique Bautista avanzó bastante. Logró lo que el marketing valora sobre todas las cosas: presencia. “Que hablen de ti, aunque sea bien”, dice el dicho popular. Y en efecto, sus declaraciones fueron más comentadas, al menos a nivel local, que el desencuere de Niurka. Es la escuela de Fox, de quien seguimos hablando a pesar nuestro.