MASIOSARE: UN EXTRAÑO ENEMIGO

MASIOSARE: UN EXTRAÑO ENEMIGO

Masiosare, ese extraño enemigo del que se hace mención en nuestro himno nacional, ha reaparecido y está nuevamente entre nosotros: profanó con su planta nuestro suelo y está listo para destruir a México. Lo triste es que Masiosare es extraño pero no extranjero y de hecho ha estado eternamente entre nosotros; el principaly más terrible enemigo que ha tenido por siempre el mexicano, es el mexicanode al lado, dispuesto a hacerlo pedazos. Los mexicanos tenemos esa maravillosa tendencia a achacar todos nuestros problemas a alguna misteriosa y maquiavélica fuerza ajena a nosotros: perdemos el mundial porque el árbitro está en contra nuestra; en las olimpiadas los jueces de la caminata están en contra de los mexicanos; Fernando platas no le cae bien a los jueces de clavados y por eso lo califican mal; seríamos ricos si los españoles no nos hubieranconquistado; seriamos potencia si los gringos no nos hubieran quitado elterritorio del norte y hubiéramos ganado el mundial del 94 si Bora hubierahecho los cambios y metido a Hugo. Por supuesto, López hubiera ganado sino fuera por el complot de la derecha internacional orquestado, con elcariño de siempre, por el osito Bimbo. Nunca se nos ocurre pensar que los problemas de los mexicanos pueden ser culpa de los mexicanos, principalmente porque somos enemigos unos de otros. En casi todos los países del mundo, el ataque de un extranjero provoca la unión del pueblo por más dividido que esté.Aquí nos divide más. El presidente de TODOS los mexicanos (aunque hayanvotado por otro partido) se llama Felipe Calderón. El señor se fue a unagira por Europa que tuvo bastante éxito y en la que desde luego nos dejómucho mejor parado que su antecesor. En esta gira hubo cosas interesantes,se promovió al país, se le dio buena imagen, se dio confianza al inversionista…,pero las noticias en México le dieron más importancia a los berrinchesdel Mico Mandante Chávez. Calderón, representante de todos los mexicanos, habló de unidad en Latinoamérica por encima de izquierdas y derechas. Mico Mandante Chávez no perdió oportunidad para arremeter en su contra, insultarlo y burlarse de él y por tanto, del pueblo de México. De inmediato los diputadosy senadores del PRD y otros partidos hicieron la “Cargada”…, pero dellado del Venezolano: es necesario restablecer la relación con Venezuela, sin importar los insultos que su presidente inflija al nuestro. Hace poco el señor Bush habló ante su parlamento, dominado por la oposición. Fue presentado por la presidenta parlamentaria, de oposición también, quien en vez de tomar la tribuna y manchar de café su bandera se dirigió a los presentes diciendo: “Tengo el honor de presentarles al presidente de los Estados Unidos de América”. No lo quieren, es su enemigo, su oposición, no es popular, pero es el presidente. Aquí lo obligamos a entrar a escondidas a la Cámara. Calderón va a España a hablar con el presidente Zapatero y ese mismo día se le adelanta el líder de su propio partido,un loco, radical, megalómano ansioso de salir en los medios; para decirque Zapatero hace mal las cosas y que en realidad no está combatiendo elcrimen organizado y el terrorismo. Esos errores no son casuales. Enemigosinternos. “Fuego amigo”. Ya ni hablar del gabinete alterno que dentrodel PAN están formando los ex funcionarios, como Abascal, Derbez y el mismísimo Fox. ¡Señores, ya se les acabó su sexenio, hay que cerrar el ciclo, pasara lo que sigue, maduren! Fox era muy malo para la diplomacia, terrible; pero lo que le hizo Castro de grabarle conversaciones y publicarlas esuna canallada, digna eso si, de un dictador senil. Los diputados y senadores de la oposición fueron al monumento a José Martí a colocar una ofrenda al pueblo cubano en desagravio..., ¡y nuestro agravio qué! Hace cien años decía Porfirio Díaz: la razón por la que le va mejor a Estados Unidos es que una vez que alguien ganala presidencia, el pueblo y los políticos se le unen para trabajar porla nación. En cambio en México, en cuanto alguien toma el poder, todos,enemigos y antiguos amigos, se ponen en su contra. Eso fue hace cien añosy pudo haber sido dicho ayer. Mexicanos al grito de guerra.., pero entrenosotros. Y este es el meollo del asunto, nos atacamos entre todos cuando deberíamos unirnos porque es una costumbre históricaheredada de generación en generación. Cuando México firmó su acta de independencia,el 27 de septiembre de 1827, nuestro primer día como nación libre, comenzaronlos golpes. Unos querían un imperio, otros monarquía;de ellos, cada quien con un rey distinto; otros más se decantaban por larepública, pero unos la querían federal y otros centralista. Eso nos hizopelearnos todo el siglo XIX. Cuando por fin los más importantes paladines de la independencia se pusieron de acuerdo, formaron un congreso que nombró emperador a Iturbide como Agustín I; al día siguiente, aquellos que pelearon a su lado ya peleaban en su contra. Nuestro primer presidente, Guadalupe Victoria, encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Vicente Guerrero, quien al llegar a la presidencia encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Anastasio Bustamante. Otros grandes antagonistas fueron Benito Juárez yValentín Gómez Farías, siempre que fueron fórmula de gobierno. Y esa tan lamentada invasión gringa en la que perdimos medio territorio todo mexicano la recuerda, pero casi ninguno conoce los pormenores. Mientras los ejércitos invasores avanzaban por territorio nacional nuestros líderes se peleaban entre si por el poder. Dos Marianos eran los protagonistas políticos de la época; el presidente Mariano Paredes, al mando del mejor ejército del que México había dispuesto en su historia, en vez de defender a la nación de la invasión lo usó para conservar el poder. El otro Mariano; Salas, estaba en la capital proclamando la monarquía.Los yanquis desfilaban sin mucho disturbio a Palacio Nacional. Y en la famosa Revolución Mexicana todos nuestros “héroes” se mataron entre si. Todos han pasado a la historia como buenos y tienen sus nombres en oro en el Congreso; pero el héroe Carranza mató al héroe Zapata, el héroe Obregón mató a los héroes Villa y Carranza y el héroe Plutarco Elías Calles mató al héroe Obregón. Por cierto que el héroe Calles fue expulsado del país por el héroe Cárdenas.El proyecto de Guerrero era quitar a Victoria, el proyecto de Bustamante era quitar a Guerrero; el proyecto de Santa Anna era quitar al que estuviera; el de Juárez fue quitar a Santa Anna y elde Díaz quitar a Juárez. Madero tuvo un proyecto: quitar a Díaz; Obregónquitar a Carranza y Calles quitar a Obregón. El proyecto de Fox era quitar al PRI…,el proyecto del ciudadano López es quitar a Calderón. Y en torno a esto último deberíamos reflexionar, sobre aquellas palabras citadas de Porfirio Díaz: ya es hora de que dejemos de unirnos para atacar al presidente, ya es hora de que el proyecto de nación deje de ser quitar al que tiene el poder.Aunque el gringo promedio es Homero Simpson, son potencia mundial porque trabajan en equipo y porque a pesar de todo respetan a sus instituciones y a su presidente, mientras aquí FernándezNoroña trata de salir en la tele golpeándose contra el Estado Mayor. En este momento decisivo de nuestra historia vemos una vez más a Masiosare enfrentando a todos contra todos. El ciudadano López está dispuesto a destruir y reventar este país antes de dejar que lo gobierne alguien que no sea él. Dicen que el pueblo unido jamás será vencido… ¿cuándo será el día en que México esté unido? Tal vez ese día si logremos derrotar a Masiosare: ese extraño enemigo.
CONTINUARA................. (A TODOS LOS LECTORES DE ROGER MAJO LES PEDIMOS UNA DISCULPA YA QUE POR PROBLEMAS TÉCNICOS ESTA SEMANA NO PUDIMOS PUBLICAR SU ARTICULO)

A QUIEN CORRESPONDA:

A QUIEN CORRESPONDA
Cuando este artículo salga publicado los habitantes de Yurécuaro sabrán de manera oficial cual fue la planilla ganadora en los comicios par elegir al Ayuntamiento. A ella, pero en especial al Presidente Municipal, la ciudadanía le demandará el cumplimiento de sus compromisos de campaña, la reconciliación con sus adversarios políticos y la coordinación con las autoridades estatales. Pero también, como dijimos en una ocasión anterior (09-08-07), los ciudadanos abrigan la esperanza de que se emprendan obras para que nuestra ciudad pueda ofrecer, una mediana calidad de vida para sus pobladores, similar a la que brinda cualquier ciudad. Es evidente que sólo a mediano y largo plazo podrán darse: la promoción de industrias, la construcción de inmuebles, la reubicación de las oficinas públicas, el reordenamiento del comercio ambulante, la regeneración de la vía pública, el cumplimiento efectivo de los reglamentos municipales, y la consolidación de los servicios de salud para todo el municipio. Pero desde que entre en funciones el nuevo Ayuntamiento la ciudadanía estará vigilante para que se conduzca con honradez y eficiencia. Nada podrá tranquilizar más a los gobernados que, desde el momento de su asunción al poder, hagan pública su declaración patrimonial, expliquen las medidas que tomarán para impedir el narcotráfico, se obliguen a que la ley se aplicará sin distinción de personas y que informarán periódicamente sobre las recaudaciones y sus egresos. Si estas manifestaciones verbales se avalan con hechos concretos, esta administración logrará de inmediato una legitimidad más grande que la otorgada por unos comicios sin impugnaciones e inclusive tendría el poder de diluir las pasiones remanentes de la contienda electoral.ROGER MAJO.

UN CANDIDATO SINCERO

UN CANDIDATO SINCERO

Ciudadanos fluminenses: como me he dado cuenta que ya están hartos de tanto “jarabe de pico” y promesas de “atole con el dedo”, hoy les revelaré la “pura neta” de mi campaña. Busco la presidencia municipal de Riverside, no tanto por servir al pueblo, sino porque es un buen negocio. Ya que además de los 40,000 pesos que me otorgarán por mis servicios, el puesto, como sabrán, brinda otras muchas compensaciones. Durante mi vida he guardado un sentimiento de inferioridad, pero al llegar a la Presidencia, todos tratarán de quedar bien conmigo, me darán obsequios y me harán caravanas; se dirigirán a mi como “DON MANGANO”, me darán la razón en cualquier plática que sostenga y podré imponer mi criterio a cualquiera. A todos los que me han “hecho el feo” y a mis adversarios políticos trataré de arruinarlos o “de perdida”, bloquearé sus negocios y para fastidiarlos más, los denunciaré penalmente para que vivan en la cárcel un tiempo, aunque después los liberen. Haré todo lo posible por cooptar, comprar, intimidar o anular a los dirigentes de los demás partidos políticos para que no exista en el municipio otra fuerza política más poderosa que la que yo encabezo, y se pueda mantener gobernando los próximos quince años. Destinaré para mi beneficio personal (aunque ocasionalmente a familiares y amigos, para “taparle el ojo al macho”) toda la ayuda que llegue a otorgar el gobierno estatal o federal: semillas, fertilizantes y maquinaria agrícola; con el cemento y las varillas que se envíen para canales y drenes, los ocuparé para construir mis bodegas. Los terrenos, que los fraccionadotes tienen la obligación de donar al municipio, serán escriturados a nombre de mis cuñados. Mis seguidores serán los únicos que inscribiré en el Programa Oportunidades, y sólo a ellos les daré tanto las despensas, como las compensaciones de los adultos mayores. Puesto que el tiempo de mi cargo será demasiado breve, en tres años procuraré aumentar mi patrimonio, dando prioridad a la atención de mis asuntos personales y los negocios que se hacen a la sombra del poder, por lo que únicamente le dedicaré a mi gestión pública unas tres horas a la semana. Promoveré la construcción de caminos rurales asfaltados, no tanto para el mejoramiento del campesinado, sino para que permitan el acceso de maquinaria pesada a mis terrenos en cualquier época del año, ya que al tiempo que facilitarán las faenas agrícolas, elevarán el valor de mis parcelas. Buscaré que el costo de las obras lo absorban los gobiernos estatal o federal, pero antes de emprender los trabajos sacaré una “buena mochada”, a todos los colindantes, alegando el beneficio que van a obtener y como una compensación a mis laboriosas gestiones. Formaré una sociedad con los “cuates” que participaron en mi campaña, evitando que mi nombre aparezca como responsable, con el fin de explotar unos bancos de grava y cantera ubicados en el municipio. También tengo contemplado privatizar el suministro del agua y la recolección de la basura, que estarán a cargo de mis parientes, por lo que pronto haré las gestiones ante las instancias Correspondientes. Emprenderé numerosas obras materiales, exigiendo a los contratistas el correspondiente 10% (diez por ciento) de comisión por haberlos favorecido; misma obligación impondré a todos mis colaboradores, en especial a los encargados del rastro y del comercio en vía pública. Al término de mi mandato, promoveré como presidente a mi sobrino o a mi mujer, para que me “cubran las espaldas” de los posibles desfalcos al erario, que seguramente “sin razón” me serán atribuidos, con motivo de los autopréstamos o las “ayudas” que haré a mis incondicionales y amiguitas; en ello no haremos más que seguir el ejemplo de los grandes de México o Argentina. Tanto mi esposa como yo nos codearemos con el gobernador, los diputados y sus familiares, esta cercanía, además del prestigio que nos dará, facilitará los negocios con políticos de Liga Mayor, por lo que aprovecharé la información privilegiada que tienen y los contactos que han adquirido. A mi señora le encantará su papel de primera dama municipal ya que siempre admiró a la Señora Martita, su forma de vestir y la manera como impulsó el mejoramiento de sus hijos. Como ven, no se me podrá reprochar que sigo las indicaciones de la sabiduría popular: “No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay”, “A la tierra que fueres, haz lo que vieres” y “El marrano más trompudo es el que se come la mejor mazorca”. Por el reportaje: ROGER MAJO

EL HUEVO DE LA SERPIENTE (2)

Se mencionó que el gobierno de Felipe Calderón se va asemejando a los regímenes autoritarios que comparten con el fascismo su carácter dictatorial, antidemocrático, antiparlamentario y monopartidista, explicitemos. Cuando trata de legitimarse y sostenerse utilizando, de manera inconstitucional, la fuerza desmedida de un ejército, que bajo la justificación de combatir a narcotraficantes o terroristas, atropella los derechos esenciales de la población en cada uno de los operativos en los que actúa, sin proclamarlo, está suprimiendo las garantías individuales: detenciones arbitrarias (periodistas de Saltillo y Monclova; Ojinaga, Chih.); violaciones (Ernestina Ascencio; Castaños, Coah.); torturas (activistas de la APPO, Oax.); desapariciones forzosas (guerrilleros del EPR); privación de la vida (Ocuragui, Sin., Torreón, Coah,); secuestro de pueblos enteros (Carácuaro) sin que nadie responda por ello. Es como si en la práctica, no existieran procuradurías de justicia, ministerios públicos, tribunales o la Suprema Corte, esto, personifica a un sistema que gobierna a capricho, por no sujetarse a normas de validez universal. Se puede percibir un claro paralelismo con lo descrito por Sabine, de que en el nazismo, la igualdad ante la ley y la garantía del proceso legal, fueron sustituidos por facultades discrecionales absolutas de la Administración. En la práctica, nos dice, lo que significaba este totalitarismo, era que cualquier persona cuyos actos fueran considerados políticamente relevantes, carecía en absoluto de protección legal si el gobierno, el partido o alguno de sus numerosos instrumentos decidían ejercer su poder. Por otra parte, cuando los poderes fácticos (televisoras, radiodifusoras), prohijados desde siempre por el gobierno, al sentir disminuidas las inmensas ganancias que genera la propaganda política pagada por los contribuyentes, pretenden sustituir al Congreso de la Unión, y convocar por ellos mismos, “con su autoridad moral” a una consulta popular, un plebiscito (hoy inconstitucional), para que el pueblo salga en defensa de sus intereses; cuando esos medios se dedican en forma sistemática a infamar y calumniar a diputados y senadores para conseguir sus fines, exhiben claramente sus inclinaciones golpistas y la pretensión de implantar un gobierno unipersonal que les gestione, en vía rápida, sus intereses monopólicos, mediante decretos y permisos, lejos de los engorrosos y desfavorables trámites parlamentarios. Cuando los organismos empresariales (COPARMEX, CONCAMIN, CONCANACO), con el pretexto de defender la libertad y la democracia, rompieron lanzas en favor de la permanencia de los consejeros del IFE, como un chantaje para impedir la reforma de la llamada Ley Televisa, realmente estaban defendiendo la perpetuidad de las concesiones gubernamentales; como si los bienes de la nación sólo estuviesen destinados a unos cuantos privilegiados, ninguneando los derechos del resto de la población. Habrá democracia en un país cuando exista la igualdad de oportunidades para todos sus ciudadanos. Al no atacar a fondo la pobreza extrema de 50 millones de mexicanos, el gobierno se significa como antidemocrático. Cuando se impulsa, desde las entrañas del poder presidencial, a un incondicional Secretario de Estado como Germán Martínez para llegue a ocupar la presidencia del PAN, se aspira a reeditar a un partido “del gobierno”, a la usanza del antiguo PRI, para convertirlo en una correa de transmisión de los dictados del Ejecutivo y estar en condiciones de anular a la oposición en el Congreso, se regresaría así al monopartidismo.ROGER MAJO

EL HUEVO DE LA SERPIENTE (1)

En la película de este título (1977), el cineasta sueco Ingmar Bergman muestra como se va incubando de manera imperceptible el sistema fascista en una sociedad. Pareciera que la transición política que se ha dado en México, en lugar de dirigirse hacia la democracia plena y el Estado de Derecho se encamina paso a paso hacia el fascismo. Éste, surgió históricamente luego de la tardía intervención de Italia en la Primera Guerra Mundial, que dejó a ese país empobrecido y decepcionado al no conseguir apropiarse de los territorios que ambicionaba en los Balcanes. Ante el avance de los movimientos obreros y la inestabilidad social, la burguesía apoyó al partido que garantizara el “orden” y reforzara la autoridad del Estado, instaurándose un régimen dictatorial y totalitario, en el que la oposición fue perseguida, los líderes sociales encarcelados o exiliados y suspendidas todas las garantías constitucionales. Aunque las circunstancias culturales y sociales de hoy son diferentes a las que existían en los años 20 del siglo anterior, y por ello es poco factible se dé un sistema político que reúna todos los aspectos que caracterizaron a ese régimen (sociedad jerarquizada, dividida en corporaciones; bajo la dictadura de un partido único; con un gobierno totalitario que se legitima mediante la exaltación del nacionalismo, apoyado por la alta burguesía); sin embargo, los regímenes autoritarios contemporáneos comparten con el fascismo su carácter dictatorial, antidemocrático, antiparlamentario y monopartidista. El gobierno de Calderón, al influjo de la ideología que sustentan, tanto él como su partido, aunado a una serie de circunstancias históricas desgraciadas han posibilitado la generación de un régimen autoritario. Los últimos gobiernos priístas, supuestos herederos de la Revolución, quebrantaron la ya disminuida fortaleza del Estado mexicano. Al abrazar con fervor los dogmas neoliberales acabaron con los restos de nuestra independencia económica, especialmente por la venta de la industria paraestatal y la apertura indiscriminada de los mercados que acarrearon la ruina de industriales y productores de materias primas. La alternancia en el poder será entonces el resultado del agotamiento del modelo del partido único y de la crisis económica recurrente. Sin embargo la administración de Fox, se cerró a sí misma las puertas para que el país pudiese transitar a la democracia y el progreso. Para gobernar hizo a un lado al partido que lo llevó al poder aunque era incapaz de negociar con sus adversarios del Congreso generando recíprocas concesiones. Pretendió doblar la voluntad de diputados y senadores, enemistándoles con la opinión publica, mediante el desprestigio constante en los medios de comunicación. Al no lograr su propósito, prácticamente renunció a gobernar desde los primero años de su gestión, incrementandose su frivolidad y su incontinencia verbal y refugiándose en el valemadrismo (“yo por qué”). La nación quedó así sin rumbo y sin timón a merced de los poderosos, nacionales y extranjeros. Al carecer el gobierno de la fortaleza que brindan unos abundantes bienes estatales, hoy casi inexistentes; con una economía nacional deprimida; sin el apoyo mayoritario de la población; sin una legitimidad indubitable procedente de las urnas, el gobierno de Calderón, en lugar de un salto hacia adelante, optó por una salida retrógrada de corte fascista. Al pretender gobernar bajo el cobijo del ejército, se encamina hacia la dictadura; al consentir que los grandes monopolios sigan concentrando la riqueza: propiciará la antidemocracia; al permitir los ataques al Congreso, debilitará al parlamento; al intentar transformar al PAN en el partido del gobierno (como en el antiguo régimen), ensayará reimplantar el monopartidismo. ROGER MAJO

LA PRESIDENCIA IMPERIAL

LA PRESIDENCIA IMPERIAL

En la política, la forma es el fondo, es la frase certera que acuñó Federico Reyes Heroles, Secretario de Gobernación con López Portillo y que se ha convertido en apotegma de la vida pública mexicana. Así, este gobierno falto de legitimidad está empeñado en demostrar en sus actuaciones públicas que ha asumido, el proyecto de la vieja presidencia imperial priísta donde ciudadanos y funcionarios son considerados como meros súbditos cuya mayor libertad consiste en rendir pleitesía al emperador sexenal. Felipe Calderón opta por dar un “informe” a la Nación lejos de toda obligación constitucional, con la presencia oficiosa del Presidente de la Suprema Corte, rodeado por su cohorte de Secretarios de Estado, ante unos empleados federales acarreados para arroparse en su aplauso incondicional como con el de personajes tan siniestros como los gobernadores como de Puebla y Oaxaca. Para evidenciar el “poder del presidente” sostenido por el poder de las bayonetas, se conmemora el Grito de Independencia luego de que el ejército tomara por asalto, con varios días de anticipación, el zócalo capitalino, cercándolo con vallas. Únicamente hicieron falta los carros de asalto para reeditar el espectáculo represivo que ofrecía la Plaza de la Constitución en septiembre y octubre de 1968. En el sexenio anterior se execró a López Obrador por su falta de respeto al haber llamado “chachalaca” al presidente de la república. En el peor de los casos se trataba de un “tercero” que acaso pretendía “rebajar” la muy disminuida dignidad presidencial que el propio Fox se había encargado de frivolizar. Pero ¿qué puede decirse si los propios titulares del ejecutivo, se empeñan en rebajar la dignidad de su cargo? Felipe Calderón, no obstante que en ceremonias oficiales, ostenta la Banda Presidencial símbolo de la alta investidura y legitimidad que dice tener, con toda la trivialidad que caracterizaba a Vicente Fox se dedica a besuquear a cuanta dama se encuentra por su camino, sin que nadie se lo reproche, pues es el emperador sexenal. Si un simple ciudadano lleno de fervor patriotero decide vestir a sus críos como soldados y así disfrazados llevarlos a que presencien el desfile conmemorativo de la Independencia, allá él y sus gustos folklóricos. Pero si el Presidente de la República permite que sus menores hijos porten uniformes y grados militares y los ubica en el balcón central de Palacio Nacional, en igualdad de condiciones, con los Secretarios de la Defensa y Marina, parece una desmesura similar a las del haitiano Baby Doc o del ugandés Idi Amín Dada. Todavía no se cumple un año en el gobierno y ya se cae en tales excesos. No vaya a suceder que al término de su mandato vaya a actuar como se dijo del señor de la guayabera, quien, casi al final de su gestión, para mostrar su prepotencia o tal vez su desprecio por sus anfitriones, al término de una comida con industriales del Estado de México, se subió a orinar en la mesa de honor, delante de todos, mientras que éstos, obsequiosos, le aplaudían. Hay que tener presente que el poder, como el coñac, requiere beberse a sorbos, sobre todo cuando se tiene una naturaleza débil. Los héroes trágicos griegos incurrían en hybris, una inmensa falla moral, cuando asumían conductas propias de los dioses. Por ello aquel emperador romano, que encarnaba todo el poder del Imperio, tenía un esclavo cuya única obligación consistía en decirle al despertar: recuerda que haz de morir. Ahora sería: recuerda, el sexenio acaba.ROGER MAJO

LOS SEPULCROS BLANQUEADOS (2)

Los países de América Latina alineados en la “lucha” contra el “comunismo”, y que permitían la explotación de sus recursos naturales a manos de los consorcios trasnacionales podían ser los mayores violadores de los derechos humanos, sin que le causara la mínima desazón al gobierno norteamericano. Así lo expresó brutal, pero diáfanamente el Secretario de Estado John Foster Dulles (1953-1959), quien al referirse al dictador nicaragüense Tacho Somoza, dijo que “era un hijo de perra” y aclaró: “pero es nuestro hijo de perra”. No les importaban los medios empleados por sus lacayos para reprimir el descontento de las masas latinoamericanas empobrecidas, sino que sus intereses comerciales fueran afectados, en lo mínimo. ¿Qué hicieron los Estados Unidos, en un pasado no muy lejano para contener a los más distinguidos violadores de derechos humanos de nuestros países? Los Somoza en Nicaragua, Trujillo en República Domincana, Duvalier en Haití, Ydígoras en Guatemala, Stroessner en Paraguay, D'Aubbisón en el Salvador, las dictaduras militares de Argentina, Brasil y Chile o los gobiernos autoritarios de Díaz Ordaz y Echevarría en México. Los derechos fundamentales tanto de sus nacionales como de los extranjeros, carecen de importancia frente a los intereses políticos y económicos del Imperio. Por ello, Washington instaló en Panamá la “Escuela de las Américas” donde acude la oficialidad de los ejércitos latinoamericanos para entrenarse en tácticas de contrainsurgencia, que incluyen la llamada guerra de baja intensidad contra la población civil y el empleo de la tortura. Cuando el Tío Sam arenga con sus prédicas acerca de la obligación de nuestros gobiernos de respetar los derechos humanos, sus palabras nos suenan a escarnio. Al término de la Segunda Guerra Mundial, los aliados decretaron la fragmentación en dos porciones, tanto de Alemania como de su capital: oriental y occidental. Con el tiempo, y para evitar el sabotaje económico, las autoridades de la República Democrática, instalaron un muro en torno al sector este de Berlín, que separó familias e impidió el libre tránsito de personas entre ambos sectores. Frente a esta situación los estadounidenses se desgarraron sus vestiduras por ese “muro de la vergüenza” que constituía un “atentado a la libertad”, uno de los más elementales derechos humanos, decían entonces. Berlín era una ciudad ubicada completamente en la República Democrática, y sobre la cual, ésta no podía ejercer a plenitud su soberanía, como si México sólo pudiera mandar en la mitad de Villahermosa por que la otra mitad perteneciera a Guatemala. Ahora, los Estados Unidos construyen un muro de más de 3000 kilómetros a lo largo de su frontera con México, bajo el pretexto de protegerse de los terroristas. Quienes por cierto, han sido o sus propios ciudadanos o turistas que admitió legalmente. En realidad tratan de impedir la entrada de inmigrantes que buscan la subsistencia. Ensayan una falsa salida a un problema que ellos mismos prohijaron. Pretenden encerrar a México y Centroamérica en un ghetto de pobreza, a la manera de los nazis con los judíos, del régimen del aparthied de los sudafricanos, o el que instrumenta Israel con los palestinos. ¿Dónde están hoy sus alegatos morales de ayer por la “sagrada” libertad de tránsito y de comercio entre las naciones? Ahora reciben el pago por haber apostado al estancamiento, la injusticia y la represión de los pobres en Latinoamérica, en lugar de haberlo hecho por la superación de nuestras sociedades. Esta circunstancia hubiera creado un inmenso mercado del Río Bravo a la Patagonia, apto para asimilar los excedentes de su producción industrial, un hecho que hubiera permitido blindar, por siglos, su hoy inestable economía. ROGER MAJO, septiembre del 2007


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