LOS ACUERDOS Y DESAVENENCIAS DENTRO DEL PAN

Por Alejandra Ortega.

Morelia, Mich., a 11 de julio de 2007.- Benigno Quezada Naranjo ex aspirante del Partido Acción Nacional (PAN) al gobierno de Michoacán, después de anunciar su renuncia en rueda de prensa, a la precandidatura y sumarse al esfuerzo y proyecto del también blanquiazul Salvador López Orduña, deben librar una serie de rumores y conjeturas generadas a raíz de la supuesta presión ejercida por el ejecutivo federal a favor de “Chavo López”.
El edil moreliano con licencia, negó categórico durante la rueda de prensa mencionada y en entrevistas posteriores, que el rumor sobre la reunión que hubieran sostenido ambos actores en los Pinos para negociar la precandidatura, fuera cierta; asimismo aseguró que sí hubo una reunión en el recinto oficial, pero que esta tuvo por objeto anunciar al mandatario el acuerdo al que llegaron ambos aspirantes.
Trascendió sin embargo, que la decisión tuvo que ver con el análisis realizado por expertos en campañas, de diversos parámetros y encuestas que se llevaron a cabo durante varias semanas y que arrojaban datos precisos que ponían a López Orduña como favorito en la contienda.
De igual forma se tuvieron en cuenta aspectos como las relaciones políticas y con empresarios de alto nivel, así como la experiencia en la administración pública, lo que daba una ventaja clara al también dos veces diputado “Chavo López”.
Empero, a pesar de las muestras cordiales y en las que ambos actores ponderan la unidad del partido, así como la suma de esfuerzos para un fin; las actuaciones y declaraciones de algunos seguidores del de Peribán, echan por tierra la imagen que los aspirantes pretendían dar.
Así sucedió en la ciudad de Tlaxcala, en donde se realizaba la elección para renovar la dirigencia juvenil nacional de ese instituto político y en donde jóvenes simpatizantes de Beny lograron llamar la atención de los asistentes y medios de comunicación, al llegar con pancartas y gritos de inconformidad que aseguraban un “fraude e imposición” del Presidente Calderón a favor de su amigo Chavo. La imagen fue francamente lamentable y sin duda, sin precedentes entre los panistas.
Lo cierto es que a pesar de tales acciones encabezadas por una parte del grupo, tanto Beny como Chavo, se reunieron y acordaron adecuar la agenda para en esta misma semana iniciar conjuntamente las giras de trabajo por la entidad, y explicar a sus correligionarios los motivos que generaron la decisión.
Por su parte, en las últimas giras del ahora abanderado panista, seguidores del ex diputado local han manifestado su adhesión y respaldo al proyecto de Acción Nacional para Michoacán, encabezado por Chavo quien aseguró que “muchas han sido las muestras de apoyo en todos los municipios”.
Trascendió que el día lunes un importante grupo de correligionarios de los municipios de Zamora, José Sixto Verduzco, Jiquilpan, San Lucas, Tangancícuaro y Puruándiro; se ofrecieron a trabajar en sus comunidades y convertirse en multiplicadores de este esfuerzo, amén de dar a conocer el proyecto y propuestas de Chavo López para lograr la fortaleza y cohesión que derive en el triunfo del precandidato.
De esta forma, queda evidenciada la falta de operación política y de comunicación entre los seguidores de Quezada Naranjo, pues lo que reinó fue sin duda la confusión y mal información que provocó sentimientos de impotencia e inconformidad, ante una decisión tomada casi por sorpresa.
Esta situación que en momentos coyunturales, aunada a factores externos, son un bocado precioso para perredistas y priístas que sacan su tajada y capitalizan como mejor conviene en estos momentos electorales a su favor.
Para dudas o comentarios, mucho agradeceré se comuniquen a mi correo electrónico: ale_ortegarod@hotmail.com.

05 DE JULIO DEL 2007

El sistema de partidos en México, que se encuentra a años luz de ser una democracia real, eficiente, operativa, está carcomido por un cáncer terminal: la ambición y la disputa abierta, cruel y descarnada por el poder político y económico, por encima de ideologías, proyectos de Nación y de gobierno, o compromisos asumidos con el pueblo y el electorado, que una y otra vez es traicionado por líderes y dirigentes políticos sin escrúpulos, capaces de ejecutar los menesteres más viles y arrastrarse frente al poderoso en turno, en demanda lastimera de las migajas que se desprenden en el reparto de presupuestos, del patrimonio nacional, de posiciones legislativas, federales y locales, o de simple y llanamente dinero contante y sonante, sin importar el nauseabundo olor de su ilegal origen. Desde hace por lo menos dos décadas, los partidos que constituyen las tres principales fuerzas políticas del país, PAN, PRD y PRI, experimentan en su seno una dañina y abierta disputa por el poder, que cada tres años se reedita y agrava poniendo en peligro la viabilidad de sus principios y proyectos. En estos momentos, ninguno de esos institutos políticos se salva pues la descarada ambición de sus grupos internos sale cada vez con más frecuencia a plena luz del día, y los resultados se resienten en el hartazgo de la gente, en su impotencia, en la pérdida de la esperanza, en la frustración por el hecho de que no cambian las condiciones políticas del país sino para empeorar, lo que, por supuesto, se refleja en las urnas, en el activo rechazo de la ciudadanía a participar en procesos electorales en donde no se respeta la voluntad popular; en comicios donde no gana el candidato con la mejor propuesta y campaña, sino el más sucio, el que cuenta con mayor número de recursos, lícitos e ilícitos; el que tiene una red de complicidades más grande que las de sus adversarios; no el excelente, sino el más corrupto.PRD versus López ObradorEL Partido de la Revolución Democrática, formado por Cuauhtémoc Cárdenas, también resiente desde hace más de seis años una abierta lucha por el poder, que se ha agudizado en los últimos meses. Tras la polémica “derrota” de Andrés Manuel López Obrador el 2 de julio de 2006, mientras que el tabasqueño ocupa su tiempo en reforzar su estructura territorial, estado por estado, para prepararse e ir por la revancha en las elecciones federales intermedias de 2009 y en las presidenciales de 2012, siguiendo una estrategia de denuncia y persistente crítica al gobierno “ilegitimo” de Felipe Calderón, los representantes de las tribus perredistas en la Cámaras de Diputados y Senadores, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, en los congresos locales, y en los estados que gobiernan políticos que asumieron el poder bajo las siglas del Sol Azteca, velan sólo por sus intereses facciosos, particulares, de grupo, y aunque en el discurso aparenten seguir los lineamientos de su dirigencia nacional que encabeza Leonel Cota y las directrices del “gobierno legitimo”, en la práctica las cosas son totalmente distintas El ejemplo más reciente de lo anterior lo constituye el llamado de López Obrador a sus seguidores, a los legisladores del Frente Amplio Progresista y gobernantes del Sol Azteca, para que no aprueben la propuesta de reforma fiscal de Felipe Calderón y no establezcan negociaciones “con quienes sostienen una política contraria al pueblo”. Con matices diferentes, los gobernadores de Guerrero, Zeferino Torreblanca; Chiapas, Juan Sabines; Baja California Sur, Narciso Agúndez; Zacatecas, Amalia García; y hasta Lázaro Cárdenas, de Michoacán, no sólo han ido tomando distancia de las directrices marcadas por el tabasqueño, sino que velada y abiertamente han manifestado su determinación de mantener negociaciones con el gobierno de Felipe Calderón, con la justificación de que “cerrar el diálogo implicaría afectar los intereses de nuestros representados”. En la práctica, cada uno de los gobernadores perredistas, con la excepción del jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, han realizado ya negociaciones con el gobierno federal respecto a la entrega de recursos federales a sus respectivas entidades federativas a partir de las partidas presupuestales formales y las que se refieren a cuestiones emergentes. En algunos casos, también han alcanzado acuerdos para el establecimiento de desarrollos turísticos y económicos, como en el caso de Baja California Sur. También en el Congreso los perredistas externaron su decisión de mantener las negociaciones con el gobierno federal.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD) logró salir indemne de este proceso interno que se anunciaba como un encontronazo. es un hecho que Leonel Godoy Rangel ha obtenido la mayoría de los votos y se convierte en el candidato de su partido a la gubernatura de Michoacán. Más de 200 mil electores acudieron a las urnas, entre ellos un porcentaje considerable de ciudadanos sin filiación partidista, a depositar su voto para definir la nominación del candidato. El domingo pasado por la noche se generó un cierto ambiente de incertidumbre y de zozobra ante el anuncio de que se haría un recuento voto por voto para evitar cualquier tipo de impugnación al proceso y que se produjera una fractura que hubiera sido fatal para el PRD en la entidad. Pero todo ha sido para que ninguna de las aguas se desbordara.De 57 años de edad, con Maestría y Doctorado en estudios de Derecho y Criminología por la UNAM, el senador con licencia tiene, de cualquier manera, ese reto enorme delante de él: iniciar un proceso arduo de integración de las otras corrientes que contendieron en las elecciones internas y lograr una sola plataforma electoral y la unidad en torno a un proyecto de gobierno compartido. Pero ésta es también, desde luego, una responsabilidad ética y política de los aspirantes que no obtuvieron la candidatura. Quedarse al margen de la contienda constitucional que viene y asumir en los hechos una actitud de boicot a su propio partido sería lamentable e incongruente. Lo deseable sería que fueran las propuestas pertinentes de cada corriente las que se pusieran a discusión y análisis y no los trabajos oscuros de negociación de posiciones. Es algo que todos en el PRD le deben a la sociedad.Con todo y que de ambas partes lo han negado rotundamente –se entiende que para evitar mayores crispaciones–, lo que se pudo observar es que en Michoacán se pusieron en juego dos proyectos distintos de gobierno y dos visiones encontradas sobre el ejercicio de la política a nivel estatal y nacional. Enrique Bautista Villegas representaba la continuidad de un proyecto de gobierno que no profundizó en las transformaciones políticas y económicas que requiere urgentemente la entidad para empezar a superar los rezagos que en casi todas las áreas de la vida social la agobian. Por ello, no sólo no se renovó, sino que parecía orientarse cada vez más hacia una posición de centro derecha. Y quien fue presidente nacional del PRD en el periodo 2003-2005, y ocupó diversos cargos en los gobiernos del Distrito Federal y Michoacán, Leonel Godoy Rangel, traía otro planteamiento: sin pretender romper abiertamente con el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, intentar el rescate del partido y del ejercicio de gobierno con un nuevo corrimiento hacia la izquierda.Por lo pronto, parece que no habrá impugnaciones de los aspirantes que perdieron. Eso podría facilitar un proceso no tan dramático de cicatrización de las heridas, sobre todo en el orgullo, para que el PRD en el estado se presente a la contienda gubernamental como una sola fuerza y un candidato con el respaldo total de su partido. Esta es, por cierto, una de las condiciones indispensables para que el PRD pudiera seguir siendo gobierno en Michoacán. Leonel Godoy ha declarado que él seguiría con algunos de los programas que el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel ha implementado en la entidad, como los de asistencia social, por ejemplo. Tendría que verlos, desde luego, como medidas de emergencia que no se pueden convertir en un fin en sí. Lo que tendría que plantearse es el tratamiento a fondo, hasta la raíz, de los problemas más graves que padece desde hace tiempo la sociedad michoacana .Leonel Godoy tendría que plantearse, entonces, un reencuentro con las expresiones y los movimientos sociales que se encuentran desde hace años construyendo caminos por su cuenta para la transformación a fondo de la sociedad. Gobernar no sólo para la sociedad, sino con la sociedad, o mejor dicho, desde la sociedad.
Anorexia y bulimia

No comemos porque tenemos hambre, como comúnmente se cree. En lugar de comer lo que encontramos como los animales, rebuscamos de las maneras más extravagantes el objeto de nuestro deseo. Como dice Jacques Lacan: el animal busca en línea recta el objeto de su necesidad, el hombre rebusca de manera curveada el objeto de su deseo. Porque los hombres y las mujeres primero eligen, después combinan, más tarde condimentan y luego cuecen los alimentos, pues van más allá de la mera recolección. Roland Barthes ya mostraba en sus originales reflexiones que “la alimentación está estructurada como un lenguaje”. Una alimentación que está regida por dos leyes: 1) el empobrecimiento y la inconformidad y 2) el enriquecimiento y sus variaciones. De manera que si la alimentación se fuera empobreciendo, como se empobrece una lengua, los seres humanos acabarían por comer el mismo alimento, el alimento de los alimentos, que consumiría sólo por su valor alimenticio, como píldoras de vitaminas y minerales, o como proteína humana, como en la película de ficción Soylent green (1973), que en español se proyectó como Cuando el destino nos alcance. Así, como el alimento de los alimentos se intentó crear y enseñar a todo el mundo la lengua de las lenguas, un compendio de todos los idiomas, para lograr la perfecta comunicación entre todos los seres humanos y acabar de una vez por todas con la ambigüedad del lenguaje, con el goce de la lengua. Este fue el “esperanto”. Sólo que como los seres humanos no tenemos ninguna prisa de comunicarnos ni de comprendernos, el esperanto no progresó. Tenemos fijación por los alimentos de la infancia, como la leche, que según los nutriólogos es el alimento más bajo en calcio, pero que su consumo muestra que el planeta entero no ha sido destetado. También existe una pasión por los alimentos de nuestra tierra y los guisos de nuestra madre (“Yo sin chile no puedo vivir”). Como diría Gaston Bachelard: todos esos alimentos de la tierra y el origen tienen en nuestro deseo un valor irremplazable. Pero hay otra ley que funciona de manera opuesta, tanto para la alimentación como para el lenguaje: la variación. Los humanos procuramos variar nuestra alimentación, intercambiamos platillos con nuestros vecinos o comemos en la calle. Lo original y lo nuevo es tan importante en la alimentación como en el lenguaje, por esos vivimos recreándolos. Renovamos nuestra alimentación como nuestro guardarropas y nuestras expresiones verbales (chistes, dichos, albures, modismos, chanzas, piropos), pues nos cansamos de lo mismo. Lo mismo pasa con múltiples expresiones familiares que no circulan en la calle, puesto que nadie las entiende. La ley de la uniformidad es una metáfora, es decir, una sustitución al infinito de un alimento único, una especie de leche materna que contiene todos los posibles alimentos del mundo. Unos versos de un enamorado lo evocan: “Déjame ver el alimento del mundo / las vacas místicas pastando en el mar”. La ley de la variación se rige por la metonimia, es decir, el deslizamiento de objeto en objeto. Al principio, las diversas comidas, aunque con distintos sabores, se pueden definir en general como papillas. Después, constituyen el conjunto de las sopas. Más tarde, los cocidos fueron evolucionando hasta llegar al pan. Las dos leyes se oponen. El resultado es que cada país tiene su propia alimentación: el pan francés, el arroz chino, la pasta italiana, la paella española, el mole mexicano, etcétera. Los diversos platillos obedecen a los días festivos del calendario, cual si se tratara de las reglas de conjugación de las lenguas grecolatinas, como la nuestra. También hay comidas burguesas y comidas proletarias, donde el arte culinario se mezcla con la economía y la política. Por ello, a los poetas culinarios les debemos la revolución de los modelos establecidos: la singularidad, la originalidad, lo exótico que rompe la regla. Es posible hablar de vocabulario, gramática y sistaxis de la alimentación. Así los alimentos pueden ser dulces o salados, líquidos o sólidos, frescos o fermentados. Sus formas son tan variadas que es imposible describirlas aquí. Baste con recordar que el escritor Italo Calvino, en su cuento Bajo el Sol Jaguar, una historia que se desarrolla en la hoy tan lastimada Oaxaca, descubre que en esa región existen 360 platillos típicos.Los alimentos se agrupan sintácticamente, se ordenan y se combinan a través de reglas fijas que rigen a las comidas. Los seres humanos comemos en ciertos momentos y lugares, según reglas precisas. Muchas veces hasta en la misma silla y lugar de la mesa de todos los días. Pero las comidas se diversifican según las horas del día, las estaciones del año y las fiestas religiosas y cívicas. A partir de la ley de la cultura que prohíbe el incesto, regula las relaciones de parentesco, introduce la ley del lenguaje que es la gramática y la diferencia de los sexos, según Freud, Lévi-Strauss y Lacan, es necesario el intercambio de las mujeres y los productos de la caza, la recolección o la siembra, que más tarde, con la adopción de la moneda como símbolo permite la invención del comercio. La alimentación es desde su origen prisionera de la función simbólica, es decir, de la ley del lenguaje que regula el deseo. Si la anoréxica come nada, la bulímica come todo, todo el tiempo. Tanto la una como la otra responden a una demanda de la madre, un pedido infinito de que la coma a través de lo que le da a comer. Por eso la anoréxica no quiere llenarse, y la bulímica no quiere estar vacía. Desde luego que lo lleno y lo vacío son fantasmas, que se refieren a un mismo vacío: el que la madre dejó al vaciarse, al parir y arrojar al mundo al hijo(a). Lacan habla de la anoréxica porque las mujeres tienen un vínculo privilegiado con sus madres. Pero también hay hombres anoréxicos. Y es que la dificultad de la introducción de la diferencia que introduce la ley paterna a través del Nombre-del Padre, que prohíbe el incesto, es rica y variada en trastornos orales y alimenticios de toda clase. Los hombres y las mujeres, cuando vienen al mundo, tienen necesidad de leche, demanda de amor y deseo de la madre. La leche es el puente entre dos registros: el instinto y la palabra. Un recién nacido se muere si no recibe con la leche su ración de amor. Porque los hombres y las mujeres no sólo se nutren con los alimentos, también con las caricias y las palabras de amor. Los niños comen también las miradas y las voces de sus madres, por eso aprenden a hablar. Al principio, la lengua es idiomática, privada, que no desemboca en el lenguaje socialmente compartido, de la manera en que la alimentación se reduce sólo a la leche, hasta que se introduce un tercero que interrumpe la íntima relación del niño(a), sin mediación, con la madre. Es difícil comer solo. Siempre se come por alguien o contra alguien. La comida es una enciclopedia en la que podemos consultar todas las historias de una familia: el cumpleaños, la cena de Navidad, la comida campestre, porque revela la relación sexual de los padres y la relación incestuosa de cada uno de los hijos y de los padres. Gracias al alimento pueden pasar del odio al amor. Esta es la manera en que la fiesta totémica se cumple como un mito, para darle sentido y comprobar que el goce incestuoso existe, gracias al lenguaje y al símbolo, en la que el padre es asesinado y devorado por los hijos, que comen con los demás hermanos, porque se aman después del crimen, como principio de la fiesta totémica simbólica (Freud, Tótem y tabú, 1913).
Tan tersa fue la elección de Andrés Manuel como candidato a la presidencia que ya hasta se me había olvidado el carácter francamente bélico que adquieren las campañas entre precandidatos perredistas. No es que la ferocidad de piraña no exista en los otros partidos, pero en el PRD adquiere dimensiones públicas tan devastadoras que los candidatos resultantes llegan derrotados a “la constitucional”, como le dicen por oposición a “la interna”, en una jerga rápida. Gastan toda la pólvora en el infiernito de “la interna” y se quedan sin parque para el paraíso de “la constitucional”.
De tal forma que los precandidatos del PAN deben estar felices por lo que están viendo. Y los prospectos del PRI estarán relamiéndose los bigotes como los gatos malignos de las caricaturas (si hasta salió una foto).
Y es que, ante la opinión pública, ante los que votarán en “la constitucional”, el proceso (llamémosle así) perredista no lleva a que gane votos uno u otro de los precandidatos, sino a desacreditarlos a todos en tasas equivalentes.
Pero los perredistas se comportan de manera curiosa, pues parecen no darse cuenta de las consecuencias de jugarse el todo por el todo en “la interna”. Resultará difícil encontrar luego argumentos tan fulminantes contra los candidatos de los otros partidos, y éstos aparecerán fortalecidos ante un candidato perredista, el que sea, al que sus compañeros le han dado hasta con la cubeta.
Por ejemplo, si se demuestra que Enrique Bautista se “apoyó” en la Cocotra para conseguir votos, debería quedar moralmente inhabilitado no ya para ganar “la interna”, sino sobre todo para estar en la posibilidad de ser gobernador del estado. Bastaría con que sus opositores le soplaran para que volara por los aires.
Con razón, pues cómo podría ser honrado un gobernador que como candidato es capaz de recurrir a los procedimientos menos honrados. Falta, a mi juicio, demostrarlo. En el caso de que así ocurriera, en caso de que la evidencia fuera suficiente, el PRD ganaría en el sentido de luchar contra la corrupción, de denunciarla dondequiera que se encuentre, e incluso debería expulsar de sus filas a un precandidato capaz de acciones de esa naturaleza. Pero si no se presentan esas evidencias, el daño sería para el PRD mismo y para su candidato resultante, pues significaría una de dos cosas: o que, teniéndolas, oculta las evidencias que dieron lugar a una acusación tan grave, o que todo fue una franca mentira, una mentira, por decir así, institucional, que quitaría cualquier autoridad moral, y más aún, cualquier verosimilitud, a toda acusación posterior que saliera de las filas del partido.
Lo mismo vale para las acusaciones que se han hecho a Leonel Godoy y a los otros precandidatos, de ida y vuelta. Todos lanzaron la primera piedra al mismo tiempo.
A ello hay que sumar el hecho de que el PRD, luego de un enfrentamiento tan brutal, no queda posibilitado para trabajar con un proyecto de unidad, por más que sus dirigentes digan lo contrario, por más que muchos al interior llamen a la unidad (aunque comportándose como si no entendieran lo que dicen).
En ese contexto, algunos ingredientes nuevos aparecieron en la semana. El más importante es quizá el hecho de que uno de los precandidatos, Enrique Bautista, salió a buscar una alianza con el PRI.
Primero, claro, un diputado priísta hizo, distraídamente, la sugerencia. Luego, Bautista se mostró sumamente entusiasmado. Y por último, el propio PRI corrigió declarando que la posibilidad está cerrada. Como ya conocemos la retórica del PRI, pues tiene una coherencia de formulario, sabemos que eso quiere decir que puede pasar cualquier cosa. Significa que están coqueteando y muy probablemente reuniéndose en casas elegantes a negociar cosas. Significa que depende.
Al mismo tiempo, Salvador López Orduña no descarta, a su vez, la posibilidad de buscar una alianza con el PRI, lo cual implica otra serie de reuniones, etcétera. Lo dijo en la misma semana, siguiéndole el paso a Bautista.
Sucede entonces que el PRI es el pan de la discordia. Sectores del PRD tanto como del PAN parecen señalar que no se sienten capaces de ganar solos. Si eso se confirmara, significaría que el tricolor podría ganar de alguna manera, en cualquier escenario.
Aunque no puedo dejar de hacerme la pregunta: ¿cómo reaccionarían los electores michoacanos, favorables al PRD, ante una alianza de este partido con el PRI? Algunos, los pragmáticos sin ideas, seguramente dirán que muy bien, que eso aseguraría la victoria (palabra de moda), aunque fuera una victoria que condujera a la formación de un gabinete priísta. Pero otros más, muchos, no podrían tragarse el trago amargo que sería volver a votar por el partido al que sacaron del poder seis años antes. Habría que ver en todo caso si los votos corporativos todavía bastan para inclinar la balanza, o si sus plomos se han aligerado lo suficiente.
El argumento de Bautista fue, según declaración publicada en La Jornada Michoacán: “hay que cerrarle el paso al PAN”. Pero ¿eso implica necesariamente abrírselo al PRI? O en todo caso, ¿por qué el PAN no y el PRI sí?
este domingo, sabremos ya quién ganó “la interna”, y sabremos también, de alguna manera, si el candidato ganador tiene los huesos enteros como para enfrentar lo que sigue.

La elección abierta en el PRD es un error pues abre las puertas para que gente de otro partido manosee la intención del voto

La pregunta, ¿para qué queremos la democracia?, me surge por dos acontecimientos, uno, el comportamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Na- ción, y el otro, la elección interna para sacar candidato a la gubernatura de Michoacán en el Partido de la Revolución Democrática. Respecto a los ministros de la SCJN, gratamente impresionada dejaron a la sociedad mexicana, porque si bien es cierto, un día del año de 1998 votaron para que fuera legal el anatocismo, hoy votaron en contra del «duopolio» televisivo. Y respecto a esta antiquísima palabra, de democracia, mucho se ha escrito y muchos matices se le dan a su significado, misma que no se le debe dar tanta vuelta, o pretender complicarla; esta acepción no ha cambiado, su esencia es única y desde su origen etimológico quiere decir lo mismo, en pocas palabras, aunque no literal, «el poder en manos del pueblo», pero lo que sí ha cambiado, sobre todo en el número, es la parte necesaria para la formación del Estado que se llama pueblo; no es lo mismo el número de habitantes que formaban la antigua Atenas y que se reunían en el ágora pública a tratar la problemática de la «polis», que hoy en pleno siglo XXI, nos quisiéramos reunir todos los habitantes en un solo lugar a tratar algún asunto, las estrategias es lo que ha cambiado, no lo primordial, el poder de decisión en manos del pueblo sigue, pero se debe tomar en cuenta que en aquellos tiempos tan lejanos, se trataban los temas que les interesaban por igual a todos como ciudadanos de una comunidad, sin la intervención de extraños, tal vez, como el castigar algún ilícito o la solución de alguna inclemencia temporal, pero insisto, sólo participaban los atenienses, ni cartagineses, ni egipcios, ni romanos, vaya ni ciudadanos de ninguna otra región de los alrededores de Grecia. Y esa democracia, tan tuvo éxito que traspasó fronteras y traspasó siglos, siendo modo de vida para muchas naciones. Pero hoy, a más de dos mil años de distancia y refiriéndome a la elección interna del PRD, este partido político, desde mi perspectiva, comete un error de apreciación en la aplicación del término democracia, y lo confunde, a tal grado que pretende llevar al plebiscito, no a los iguales, es decir sólo a sus militantes, sino lo lleva a todo mundo, algo que no lo hace más democrático y desde mi punto de vista sí pone en riesgo su resultado, porque deja la puerta abierta para que participe gente ajena, muy seguramente hasta militantes de otros partidos antagónicos que tienen intereses opuestos a los del PRD y en consecuencia les conviene descarrilar la elección y una prueba se tiene inmediatamente y es la que aparece el miércoles pasado en un periódico de circulación estatal, en nota de primera página, donde avientan el blofe, como si se tratara de una partida de póker y dice: «Van priístas con Bautista», algo que leyendo a fondo el contenido de la propia nota se descarta ahí mismo, por lo ilógico y contradictoria, ya que la misma reseña que «existen dos sondeos que arrojaron datos interesantes», «se trata de una encuesta en la que el Partido Acción Nacional aparece a la cabeza, muy seguido del PRI, y coloca al Partido de la Revolución Democrática en el tercer lugar, pero otro sondeo más optimista tiene ubicado al tricolor en la primera posición de las preferencias electorales en la entidad»; luego entonces, ¿si tiene esos sondeos el PRI, para qué quiere aliarse con el PRD?, ¿no será precisamente por meter ruido y a ver qué saca?, o ¿estrategia de fuego amigo? Por otra parte y si bien es cierto, que don Porfirio Díaz, en 1910, decía que el pueblo de México aún no estaba preparado para ejercer la democracia, a casi 100 años de esa frase, yo diría que la democracia no cualquiera la entiende, porque si la entendieran correctamente la gente pensante, me refiero a la cúpula perredista, no debió abrir para todo mundo su elección interna, por eso se llama interna, porque sólo le atañe y les importa a los de adentro y con exclusividad para los michoacanos, los de afuera, si participan sólo es para que meta la cola el diablo. Bueno, pero ya que unos no cuidaron como se debía, el otro grupo, los que no son de la cúpula, es decir, los que sí son perredistas de a pie, o de cepa, deben entender que la democracia sirve para que elijan al mejor de la contienda y que no quede sólo en candidato el ganador de la interna y sí se convierta en gobernador y pongan oídos sordos a los que dicen que hay un candidato oficial, de hecho, se dice son dos, uno del gobierno y el otro del Comité Ejecutivo Nacional del PRD. La democracia se hizo para el que tenga convicciones y sentido común, porque el que no tiene ni eso, ese sólo se irá a la cargada, como en los mejores tiempos del PRI y esa no fue la idea de los que lucharon por formar el PRD, un partido en donde lo primero que se peleó fue ¡la democracia ya!... Veremos el «mero día de San Juan» qué resulta. Al día de hoy, donde estamos a nueve días para que se lleve a cabo la elección interna del PRD, no se auguran cosas buenas y mucho menos si se siguen escuchando voces de fuera de que «quien crea que el precandidato perredista a la gubernatura Leonel Godoy Rangel es una persona honesta, pues está en un error», o las otras voces, ésas de dentro, de que «funcionarios corruptos tratan de hacer una elección de Estado» o comelitones de 70 fuereños, entre ellos mapaches y rateros, se está abonando la tierra, para que Michoacán se quede sin gobernador del PRD.

14 DE JUNIO DEL 2007

Esta ha sido una semana reveladora. A través de graves asuntos por fin ventilados han quedado expuestos al sol , para conocimiento del público mexicano que tiene memoria y no está en edad de chuparse el dedo, los trapos políticos de la elección 2006 , la más sucia que se haya visto en México. Muy elocuente fue el análisis a posteriori de la Ley Televisa. Lástima que el Congreso no la analizó a priori aunque desde el primer momento un grupo de senadores, encabezados por el panista Javier Corral y el priista Manuel Bartlett , dio la voz de alarma. La ley Televisa era una aberración. No importó. Nadie hizo caso porque se trataba simple y llanamente de imponer a punta de spots a un candidato que no subía: Felipe Calderón. Hoy la Suprema Corte, una vez ahogado el niño, tapa el negro pozo y cree que con desaparecer los peores artículos , todo queda en órden y aquí no ha pasado nada. Presidida por el ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia, electo en enero 2007, la Corte necesitaba recuperar un poco de credibilidad , ya que el anterior presidente Mariano Azuela, gente de Miguel de La Madrid, se entregó a los caprichos de Fox (la intentona de desafuero de Amlo, que tanto lo entusiasmó) y de Marta (caso Gutiérrez Vivó vs. Radio Centro : la Ministra Olga Sánchez Cordero explicó que no podía votar contra su amiga de infancia Ana María Aguirre) . Ahora la Corte actuó con conceptos de más altura: “ Está en juego un sector vital para la soberanía misma del Estado mexicano, aseguró uno de los ministros, convencidos de que nunca antes habían tenido en sus manos un juicio en el que estuvieran en juego tantos intereses y en el que se mantuvieran involucrados personajes de todos los sectores de mayor poder en el país, lo mismo del área política que económica. Pero en donde debe prevalecer el interés nacional “.En suma a Televisa y a TVAzteca, que se pasaron de listos , la Corte les revirtió, elegantemente dicho, “el chirrión por el palito”. Y hoy al actual jefe de los senadores priistas Manlio Fabio Beltrones, le inquieta el poder que pueda tener sobre las concesiones el Ejecutivo, obvio representante del Estado, Felipe Calderón. Claro, la Corte en su enfoque favoreció al Ejecutivo en detrimento del Legislativo que traicionó “el interés nacional” al votar la dicha ley el año pasado. La resolución de la Corte deja mal parada a la LIX Legislatura y arroja graves sospechas sobre la honestidad de los legisladores de todos los partidos que impusieron la Ley Televisa en momentos previos a la elección presidencial. Sirvieron al duopolio -y sin duda no fue gratis-, pero también a una runfla de empresarios lo suficientemente ricos para sobornarlos. Sirvieron a Calderón , que se infló a base de spots, y paradojicamente hoy Beltrones le reprocha a la Corte el excesivo poder que le dio al Ejecutivo sobre el espacio radioeléctrico de México, “discrecionalidad superior al de Hugo Chávez en Venezuela”, chilla el priista. Sería cuestión de primera importancia transparentar la actuación de Emilio Gamboa , hoy jefe de los diputados y antes de los senadores del PRI , y del mismoBeltrones que hoy se indigna contra el Poder Judicial. La actual ética postura de la Corte dio por resultado que se atacara “el corazón mismo de la Ley Televisa”Asimismo, si la Suprema Corte de México acepta que se puso en juego la soberanía nacional y que debe prevalecer el interés nacional , sería bueno que no sólo invalidara los artículos más aberrantes del l intento del duopolio de asaltar al Estado Mexicano sino que sería indispensable acabar con la impunidad pidiendo cuentas a los que con tal de llevar a Calderón a la presidencia, cedieron dicha soberanía . Estaría involucrada en ese verdadero crimen contra México mucha gente , empezando por la LIX Legislatura en pleno: Esos diputados que “no leyeron “ o no entendieron la canallada propuesta y esos senadores que vimos votarla con sonrisa burlona en los labios en el canal del Congreso , encabezados por Emilio Gamboa Patrón , el cabildero de toda esa monstruosidad que el PRIAN armó y que hoy colocó el viejo PRI como jefe de sus diputados, insisto. No cabe duda, la aceptación de esa ley fue un complot del que no se salvó ni el propio López Obrador que por ingenuidad o temor a perder todo apoyo de la tele no se quiso pelear con las televisoras y decía: "No creo que sea cierto (que haya habido una negociación política para sacar adelante la Ley de Radio y Televisión) . No creo que eso pase”.